Diversidad

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Mª Luz Domínguez

Hace casi una semana que resonaban en la calle Remedios los últimos petardos de la traca de fin de fiestas de San Blas. Unas fiestas más que en la edición de 2020 pasarán a la historia por ser las primeras en las que la representación de la Batalla dialéctica por la imagen del Santo estaba protagonizada mayoritariamente por mujeres. Un hecho que más que ser noticia debía ser normalidad porque esta evolución es la propia y natural de los tiempos que corren.  Las Cristianas y las Moras junto con los diablos y una dirección detrás brillaron ante el santo torrubiano, de eso no hay ninguna duda.

No nos debemos olvidar tampoco de que con este elenco se cumple también otro hecho a destacar: la representación de la Batalla ha sido realizada ya por actores/ actrices tanto masculinos, como femeninos y también han formado elenco mixto. Los primeros, todos masculinos desde décadas antiguas; las segundas, las femeninas en esta edición y el mixto en aquella edición de 2006 donde los Moros eran chicos y las Cristianas chicas. La diversidad como principio esencial  en esta Representación. Somos diferentes pero sabemos hacer cosas como iguales.

Da igual el género de quien recite a San Blas, da igual quien le dé la bienvenida a la “Hermosa Antorcha” que nos ilumina, da igual quien se rinda en la calle Ramón y Cajal tras la acción del Ángel, porque quien sea que lo haga lo hará con el sentimiento de mostrar una tradición histórica ante el Santo Patrón de Torrubia.

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