Implicación social

0 815

Mª Luz D.

Pablo Alcaide es un joven de 16 años que vive en Logroño. Este domingo por la mañana se ha levantado temprano y ha quedado con sus amigos para limpiar los destrozos que la noche pasada dejaron tras de sí unos manifestantes en contra de las restricciones por la pandemia.

Así que Pablo,  hijo de una barrendera de la capital riojana, se le ha ocurrido convocar a sus amigos a través de Instagram para reparar los destrozos, en una respuesta ejemplar frente a los que estos días se decantan por la violencia y el desorden. “Todos los jóvenes no somos unos vándalos. Mi madre es barrendera y yo sé lo que cuesta limpiar la ciudad”, comentaba el joven.

 Han recogido piedras, y ramas, y han barrido la zona cero de la trifulca de anoche. También han recolocado los carteles del maltrecho paseo de El Espolón, con las fotos del 13º Concurso Fotográfico Naturaleza de la Rioja.

Otro chico de la pandilla de Pablo le ha contado a Televisión Española que se sintió «impotente» al ver su ciudad «saqueada y quemada».

Estamos tan rodeados de hechos nada positivos que aplaudimos enormemente este tipo de gestos. Y es que son dignos de aplaudir. Pero bajo estos actos hay educación, concienciación y sensibilización. Tres valores imprescindibles para promover esta implicación social.  

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio web usa cookies para conocer tu experiencia.. Asumiremos que está de acuerdo con esto, pero puede optar por no participar si lo desea. Aceptar Leer más

Privacidad y Política de Cookies
× ¡Escríbenos por Whatsapp!