La miopía infantil no deja de crecer: los hábitos cotidianos que pueden estar afectando a la vista de los niños

Cada vez es más habitual que las pantallas formen parte del día a día de los más pequeños: las utilizan para estudiar, leer, ver dibujos animados o incluso como recurso por parte de los padres para mantenerlos entretenidos mientras disfrutan de un plan social o se reservan un rato para sí mismos. Una realidad que también ha puesto el foco en la salud visual infantil.

Según el Barómetro de la Miopía Infantil, elaborado por la Fundación ALAIN AFFLELOU y la Universidad Complutense de Madrid (UCM), el 26,4% de los niños de entre 5 y 7 años tenía miopía en 2024 y 2025. Una cifra que, de mantenerse la tendencia de los últimos años, podría alcanzar el 30% en 2030.

Mas allá de estas cifras, el estudio pone el foco en algunos hábitos muy presentes en el día a día de los niños. El tiempo que pasan realizando actividades de visión próxima -desde leer o hacer los deberes hasta utilizar dispositivos digitales- parece estar relacionado con una mayor prevalencia de miopía. Así, el porcentaje se sitúa en el 14,8% entre quienes dedican hasta dos horas diarias a este tipo de actividades, frente al 20,7% de aquellos que superan las tres horas.

Y, cómo no, las pantallas también forman parte de esta ecuación. Según los datos del barómetro, la miopía afecta al 16,5% de los menores que utilizan dispositivos digitales durante menos de una cuarta parte del tiempo que dedican a actividades de cerca. La cifra asciende al 20,3 % entre quienes pasan más de la mitad de ese tiempo frente a una pantalla. Unos datos que ponen sobre la mesa la importancia de encontrar un equilibrio entre el tiempo de estudio, ocio digital y otras actividades.

Frente a esta realidad, cuidar la vista no tiene por qué traducirse en grandes cambios en la rutina familia. «Incorporar diferentes hábitos a sus rutinas diarias para cuidar la visión de los niños como limitar el tiempo continuado ante pantallas, favorecer descansos visuales durante las actividades de cerca y promover la actividad al aire libre» son algunas de las recomendaciones de Ana Díaz, óptica optometrista y responsable de formación en ALAIN AFFLELOU. En resumen, favorecer los hábitos más equilibrados desde edades más tempranas.

A estas pequeñas rutinas se suma otro gesto importante: las revisiones visuales periódicas porque detectar a tiempo una alteración visual permite hacer un seguimiento de su evolución e identificar incluso estados de pre-miopía antes de que esta avance. Como señala Cristina Álvarez Peregrina, profesora e investigadora de la UCM, conocer cómo influyen los hábitos cotidianos puede ayudar a «seguir investigando los factores ambientales que intervienen en el desarrollo del miopía».

La Fundación ALAIN AFFLELOU impulsa el Barómetro de la Miopía Infantil en España desde 2016, reflejando así su compromiso con la prevención y la concienciación sobre la salud visual infantil. A través de esta colaboración con la Universidad Complutense de Madrid, la Fundación contribuye a generar conocimiento sobre la evolución de la salud infantil y a trasladar a las familias información rigurosa sobre los factores que pueden influir en el desarrollo visual de los menores.

Los resultados del Barómetro recuerdan que cuidar la salud visual de los niños también pasa por revisar cómo son sus rutinas: menos tiempo seguido mirando de cerca, más pausas y, siempre que sea posible, un poco más de tiempo al aire libre. En definitiva, pequeños gestos que pueden convertirse en parte natural de una infancia más saludable.

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